martes, 3 de febrero de 2009

Secreto


Una vez pensé que escondiéndome entre la multitud, tu no me verías.
Tape las imágenes del pasado con momentos fugaces llenos de vacío. Viví la vida pensando que talvez si las cosas se escondían en una caja arriba del placard nunca mas tendría que recordarlas. Si las horas y los minutos pasaban como tiempo muerto, algo vendría hacia mi y todo volvería a ser como la primera vez. Eran días y largas noches donde el no querer dormir para no olvidar y despertar para no querer vivir surgían como una repetición cíclica de tiempos añejos. Día a día mi cuerpo envejecía un poco mas. Era inevitable que todo siga su curso, era inevitable saber que crecías mientras yo seguía en un retroceso constante, envida de aquel ser que dejo tanto en mi y arraso con todo lo que me quedaba.
Escuchar la grabación una y mil veces solo para oír tu voz y volver a los tiempos en lo que me mirabas y decías te amo.
Hoy ya no existo y lo que quedó de mi esta encerrado solo en tu memoria. Hoy el días es diferente y así mi vida. Hoy ya no hay cuentos de hadas ni príncipes azules. Hoy creo saber que voy a amarte para toda la vida y que no habrá mas vida con amor para otros.

viernes, 30 de enero de 2009

Viaje al sur


Miradas cómplices, ojos esquivos. Él sabia de que se estaba hablando. Se hablaba de aquellas cosas donde las palabras están de mas, se hablaba con el lenguaje de los signos mudos. Nada sobraba en ese cuadro compacto de dos. Todo a su alrededor era nulo, fotografía en sepia, fondo esfumado. En el centro solo ellos. Desvarío de pensamientos, conexión inconexa. Algo que esta implícito, algo que los dos saben y no pueden obviar. Una puerta que se abre a lo lejos, alguien que no puede entrar, uno que invita otro que retrocede, un paso en falso y la caída al abismo. Repetición cíclica de viejo sucesos, una costumbre que abraza y asfixia. Algo nuevo de años añejos.

lunes, 5 de enero de 2009

Ahora


Despertar y ver la música sin pilas. Media dormida recordar ese ultimo tema y la melodía que al vespertino me acompañaba “los viajes que trajeron a otros vistiendo nuestros cuerpos”. Falta casi nada para ese viaje tan esperado. Es volver... “a esos lugares donde quise huir y nadie me espera allí”. Con cuanto tiempo de anticipo lo preparamos. Fue volver y llegar y volver a planear el regreso. Fue con las mismas ganas que lo pensamos y que lo volvemos a pensar una y otra vez. Es como ir al encuentro de los recuerdos, es esperar un regreso lleno de momentos que contar una y otra vez. Es llegar, pisar la arena mojada con pies descalzos, acercarnos a la inmensidad del mar envueltos en el roció del viento, tomar una piedra, pedir tres deseos y echar a andar.
El año empieza al fin del verano. ¿Si no tendríamos estaciones perderíamos el rumbo de nuestras vidas?, es como el día y la noche, es como la medición del tiempo.
Hoy, mañana o talvez dentro de un par de semanas sea la despedida de nuestro viaje. Rumbo a lo ya conocido busco hallar la plenitud de esos momentos de felicidad intactos en algún rincón de mi cuerpo. Volver y no querer volver, volver para recordar y cerrar heridas que algún que otro viaje sanó. Viajar para poder por fin dejar esa mochila que todos llevamos al entrar a algún lugar para el relajo.

domingo, 4 de enero de 2009

No soy como él


Estaba pensando que vengas a casa que charlemos un rato y hagamos algo de eso.
Una ducha, una espera medianamente interminable y la ansiedad de la no primera vez.
Acomodé el cuarto, puse perfume a las sabanas, un poco de blem a los muebles y hasta creo haber lustrado el piso. Un par de velas aromáticas y una tenue melodía daban el toque final.
Un poco de perfume atrás de las orejas, un poco en el cuello que transpira t algo en las muñecas como decía mi abuela. Un atuendo cómodo, algo sexy y fácil de despojar.
Un mensaje, una llegada pronta, una historia mas para contar.
Bajé rápido las escaleras, la casa, el cuarto respiraba clima de asfixia. Un encuentro alguien frió detrás de la puerta, una mentira mas.
Subir, hacer, mentir, bajar, tomar, subir, hacer, mentir, un pucho, seguir, olor a cigarrillo mal apagado, botellas derramadas por el lugar, seguir, hacer, bajar, subir, seguir, terminar.
Dormir con, y no saber con quien. Sabor amargo sobre la piel, sueño liviano y abrazos de hielo. Despertar, ahuyentar y seguir como si nada, solo seguir, solo es cuestión de seguir.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Dos.


En la soledad que yo elijo no existen domingos grises ni camas de cristal.
En la soledad que yo elijo no hay vacíos para llenar ni lagrimas por derramar.
En la soledad que yo elijo las horas muertas pasan llenas de minutos para contar.
En la soledad que yo elijo el aire no me asfixia, no hay metas para llegar ni caminos sinuosos por atravesar.
En la soledad que yo elijo uno mas uno es dos y no dos almas a la par.
En la soledad que yo elijo la danza se baila sola y no hay paso doble para armar.
En la soledad que yo elijo no hay sueños que pensar ni noches tristes que recordar.
En la soledad que yo elijo busco el encuentro de esa soledad que no me pertenece.

martes, 16 de diciembre de 2008

Retrato.


Un día salio de todo y escribió desde adentro.
Pudo ver más allá de esa contaminación que tanto la acechaba.
Se encontró así misma luego de arduos años de búsqueda. Se miro al espejo y por primera vez se sintió capaz. Estaba más bella que de costumbre y sin embargo sus rasgos denotaban cansancio. Las lágrimas salaban sus mejillas, ese recorrido ondulante que muere en lo más profundo de sus labios.
No estaba más alta ni más grande pero la madurez que emergía desde adentro la hizo parecer de mucho más edad. El largo camino recorrido quedaba dibujado en las palmas de sus manos, aquellas manos de piel curtida y uñas escamadas, de dedos amarillos consecuencia de la nicotina fiel compañera de tardes en soledad.
Un profundo suspiro, el volar de aquellos tiempos de angustia que acongojaban el pecho y no dejaban respirar. Un recuerdo lejano, un clima nostálgico que atravesó sus cabellos y erizó su piel.
Un día más diferente a los demás.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Con los zapatos viejos buscas el amor.



Es la misma suela gastada de tanto andar por caminos sinuosos la que pisa una vez mas aquello que parece el comienzo de lo esperado. El andar es lento y cansino. El andar chueco del taco pasado de polvo y mas corto de un lado que del otro. El andar que siempre es el mismo y es por eso que siempre arriba al mismo lugar.
Los pies algo hinchados, algo dolosos, algo inhumanos, se funden con los zapatos viejos que buscan el amor. Es la costumbre que los abraza. Es la negación a lo diferente y a lo no conocido. No querer cambiar por temor a fracasar. No! a las posibles llaguitas del nuevo calzado.